Fertilidad

La fertilidad es definida como la capacidad de una pareja de tener hijos.

En la actualidad los tratamientos de fertilidad son eficaces. Podemos documentar, a través de un estudio danés, que el 69,4% de las parejas tratadas en el mundo consigue concebir al menos un hijo en un plazo de 5 años, mientras que solo un 6,6% de las parejas sin tratamiento lo consiguen.

Ocho de cada diez parejas no inician o no siguen con el tratamiento, siendo uno de los principales motivos mencionados por las propias parejas el estrés emocional y la carga psicológica. Siendo conscientes de este dato, en el Instituto de Fertilidad contamos con un departamento dedicado exclusivamente al apoyo psicológico antes, durante y después del tratamiento. La atención es totalmente personalizada, aportando al paciente herramientas de control emocional para conseguir un estado de tranquilidad durante todo el proceso.

En general los encargados de informar de la fertilidad son el médico o el ginecólogo, quienes suelen realizar las primeras pruebas. En caso de necesitar la realización de pruebas más específicas o administración de tratamientos se acude a especialistas en fertilidad, expertos en estos campos.

En el Libro Blanco Sociosanitario, editado por Roberto Matorras, existe un apartado llamado “El camino hacia la fertilidad” que hemos considerado suficientemente importante como para citar textualmente a los lectores. Dicha parte del libro trata la idea que nos transmite la acción de intentar concebir, dándonos a conocer una serie de puntos a tener en cuenta:

  • Mantener relaciones sexuales sin anticoncepción aproximadamente cada 2-3 días.

  • - Intentar mantener relaciones sexuales durante la fase fértil de la mujer, que es el momento de la ovulación o justo antes de la ovulación (restar 14 días al número promedio de días del ciclo menstrual).

  • Mantener una vida sana y equilibrada.

  • No ponerse nervioso. El 80% de las mujeres se quedan embarazadas en los primeros 12-18 meses de intentarlo.


Mitos en torno a la fertilidad

En torno a la fertilidad existen numerosos mitos. Durante muchos años se han estudiado llegando a la conclusión que algunos son ciertos pero otros, por el contrario, no tienen sustento científico.

Los mitos pueden ser clasificados en falsos o verdaderos. Para iniciar este análisis de los mitos existentes en torno a la fertilidad, os presentamos una serie de productos que se han analizado:

El consumo de café

Estudios han demostrado que mujeres que toman más de 300 gramos de cafeína al día, tuvieron un 27% menos de posibilidad de embarazo comparado con las mujeres que no toman cafeína. No obstante, otros estudios no lo corroboran.

De todos modos, este hecho se refiere al consumo importante de cafeína diario y mantenido en el tiempo. Otro efecto que se ha relacionado con el consumo abundante de cafeína es el aumento de abortos espontáneos.

El alcohol

Es otro tipo de alimento que consumido en cantidades excesivas puede llegar a provocar alteraciones hormonales, hecho que en la mujer provoca la ausencia de ovulación o alteraciones endometriales, entre otras situaciones.

Además, también puede provocar una aumento de la tasa de abortos espontáneos y alteraciones fetales.

En los hombres el consumo excesivo de alcohol, provoca un aumento de estrógenos, lo que conlleva a alteraciones espermáticas, en especial, la disminución de la movilidad de los espermatozoides y ocasiona un aumento del porcetntaje de abortos incluso de 38 veces más en el caso de ciclos de fecundación in vitro.

Bebidas isotónicas

No repercuten en la tasa de gestación, pero sí se recomienda su consumo para prevenir un posible efecto secundario de los ciclos de estimulación ovárica en la fecundación in vitro como es el síndrome de hiperestimulación ovárica.

Leche y derivados lácteos

Existen algunos estudios que encuentran una relación negativa entre el consumo de leche y la fertilidad, aunque, no existen muchos estudios al respecto.

El tabaco

Su consumo provoca una disminución en la fertilidad de la mujer en un 10% – 20%. No obstante, el cese de consumo del mismo tres meses previo al ciclo de fecundación in vitro, mejora los resultados de la misma. Además, el consumo de tabaco provoca un aumento en la tasa de abortos espontáneos.

En el varón el consumo del mismo afecta a la calidad espermática. La nicotina provoca un aumento en la fragmentación del DNA espermático (roturas o lesiones en el material genético del espermatozoide), lo que conlleva una disminución en la posibilidad de fecundación del óvulo.

La marihuana

Es la droga más consumida en todo el mundo y la que más puede afectar a la infertilidad masculina ya que produce una disminución significativa en la concentración, movilidad y alteraciones en la morfología espermática.

La obesidad o delgadez

Valoramos la obesidad o delgadez por el índice de masa corporal (IMC) que se calcula mediante la proporción de kg/m2, siendo el denominador la altura expresada en metros al cuadrado, así consideramos a pacientes con IMC mayores de 30. Se ha comprobado que mujeres con IMC mayor a 30 tienen menos posibilidades de quedar embarazadas que las mujeres con IMC entre 21 y 29.

Así mismo se ha comprobado que un IMC disminuido por debajo de 18 también afecta a la tasa de embarazo.

Anticonceptivos orales

Otro mito que hay que desterrar es que el uso de anticonceptivos orales son causantes de esterilidad.

Por mucho tiempo que se hayan usado, éstos por si mismos no son obstáculo para quedarse embarazada una vez que se dejan de tomar, desapareciendo su efecto tras su cese.

Entorno a la fertilidad existen muchas creencias y mitos, si tienes dudas sobre estos temas,consúltanos. estaremos encantados de atenderte. Puedes contactar con nosotros a través del correo electrónico info@institutodefertilidad.es o bien a través del teléfono 971 780 720 y pasaremos tu petición a nuestros especialistas.