En aquellos casos de mujeres sin pareja, parejas homosexuales o cuando resulta imposible obtener espermatozoides del varón, se ofrece la posibilidad de utilizar semen de donante bien sea mediante inseminación o mediante Fecundación in Vitro.

El semen de donante se adquiere en un banco de semen siguiendo las leyes vigentes, tal como la no existencia de patología hereditaria, infecciosa o psicológica del donante. Además se garantiza el anonimato de los donantes y la calidad óptima del semen. Para conseguir estos objetivos la selección de donantes se realiza después de un estudio riguroso que incluye:semen-esperma-donante

 

  • Visita por un andrólogo: anamnesis familiar y personal para descartar enfermedades hereditarias y exploración física para descartar malformaciones congénitas, infecciones de transmisión sexual, etc.
  • Análisis de semen: espermiograma, cultivos y FISH en espermatozoides (para descartar aneuploidías).
  • Análisis de sangre: grupo sanguíneo y factor Rh, hemoglobina fetal (para descartar talasemia) y serologías VIH, hepatitis B, hepatitis C, citomegalovirus, clamydia y sífilis.
  • Estudio genético: cariotipo y mutaciones del gen de la fibrosis quística (1 de cada 25 personas es portadora). Además, existe la posibilidad de realizar estudios específicos de otras patologías a petición del ginecólogo, cuando la mujer receptora sea portadora sana de alguna enfermedad autosómica recesiva.

A la hora de elegir el semen apropiado para la paciente o pareja se siguen unos parámetros físicos y grupo y Rh parecidos a la receptora o a su pareja. La selección adecuada del semen se asegura dada la disponibilidad de un amplío abanico de donantes de los diferentes grupos sanguíneos. Así se garantiza la máxima coincidencia fenotípica con los pacientes solicitantes de las muestras de semen.